El liberalismo ha sido una de las ideologías políticas que más controversias ha despertado por un motivo evidente: a todos nos gusta pensar que tenemos la autonomía necesaria para tomar decisiones sin que nadie nos impida hacer lo que queremos o nos obliguen a hacer lo que no queremos.
Lo contrario despierta en nosotros sentimientos de indignación, pues lo opuesto al hombre libre es el esclavo, y la esclavitud fue una institución repugnante que violaba la esencia de la naturaleza humana y los derechos que deben podemos invocar ante cualquiera solo por el hecho de ser representantes de nuestra especie animal.
Sin embargo, y del mismo modo, la vida en sociedad exige que exista un sano equilibrio entre nuestras libertades y los derechos de los terceros, lo que supone la base de los innumerables debates sobre la verdadera esencia de la libertad.
¿Cuáles son los límites legítimos a esas libertades y derechos? ¿De qué modo podemos fijarlos evitando injerencias políticas que vayan más allá de su necesidad? ¿Es razonable sacrificar ciertas libertades y derechos de algunos para que gane más el conjunto? Estas y otras tantas han hecho correr ríos de tinta entre muchos de los mejores cerebros que hemos tenido en nuestra historia y, sin embargo, seguimos sin tener acuerdos sobre las respuestas acertadas a cada una de estas preguntas.
En este curso vamos a abordarlas todas y mucho más: la revolución que la Economía de la conducta, la Psicología y la Neurobiología han protagonizado ha sido impresionante y han cambiado absolutamente lo que creíamos que eran respuestas fuertes a preguntas esenciales.
¿Quiere saber qué dijeron los grandes maestros del pasado y cuál es la nueva evidencia alrededor del concepto de libertad? Si su respuesta es un "sí", lo espero en este curso de Introducción al liberalismo: le aseguro que lo va a disfrutar.