Es un espacio de divulgación crítica y participativa sobre la construcción de imaginarios sociales históricos que tienen como fundamento la idea del apocaliptismo como fuente de sentido de la interacción humana en el tiempo. Las preguntas a responder son: ¿Cuáles son los principios básicos de la generación de imaginarios sociales? ¿Qué dinámica socio-histórica propician las narraciones apocalípticas? ¿Cómo se vinculan un género de escritura con la interacción cultural y estética?
En la tradición occidental, uno de los conceptos generadores de simbolismo histórico ha sido el del apocalipsis, que comenzó como un evento psico trascendente para, una vez dado a conocer como escritura simbólica, convertirse en una estructura de sentido sobre la vivencia colectiva del tiempo. “Apocalipsis”, entonces, refiere a la vez a las visiones iluminadas de Juan de Patmos y a la asignación social de una dirección a la historia, la afirmación de la dualidad trascendente de un inicio rotundo y un final indubitable.
La genealogía de esta tensión entre dos polos refleja la consciencia de nuestra propia finitud: sabemos que venimos al mundo, en un acto indubitable (si bien esa certeza la adquirimos a posteriori por nuestra natural inmadurez cognitiva en los primeros meses de vida extra uterina) y morimos sin manera de eludir ese momento definitivo. Por ello, la idea de una dinámica similar en el nivel macro tiene un trasfondo que la posibilita y fomenta.
La larga Edad Media fue un periodo cargado de versiones, e incluso visiones, apocalípticas. Pero la fuerza del sentido apocalíptico, como principio simbólico de interpretación de la historia, en tanto que despliegue de la especie humana en el tiempo, no cesó después del cierre del periodo medieval. Con un cariz racionalista, algunos de los más destacados pensadores de la Modernidad elaboraron sobre el estatus necesario de la “flecha del tiempo”.